Social Banking, soluciones empresariales con impacto social

Artículo | Mayo 2017

Todos hemos escuchado sobre crisis bancarias, quiebra de bancos, recesiones económicas, burbujas inmobiliarias, palabras que al juntarse nos llegan a generar incertidumbre y angustia, además de replantearnos la confianza depositada en las instituciones financieras.

La banca tradicional ha perdido la credibilidad y confianza de sus clientes en los últimos años.

Esto se debe a que en los últimos años la industria financiera ha recibido constantes golpes a su imagen pública, principalmente por recientes crisis financieras influenciadas por la especulación y una mala administración de fondos. Las víctimas mayoritarias de estos sucesos son los propios clientes de los bancos, que han perdido sus ahorros, así como bienes inmuebles al no pagar sus hipotecas. Un ejemplo claro de esto fue la crisis financiera de 2008 en Estados Unidos, vinculada a la quiebra de Lehman Brothers, el cuarto banco de inversiones más grande de este país.

Sucesos como estos han llevado a que las personas se formen una visión negativa sobre los bancos, como entidades frías y alejadas de las necesidades propias de sus clientes.

La banca es más antigua de lo que crees:

Ya en Babilonia se realizaban préstamos, en Grecia un esclavo con el nombre Pasión se convirtió en el banquero más rico y famoso, en tiempos del imperio romano las actividades económicas las realizaban entre particulares y no por instituciones.

La propia naturaleza del comercio ha hecho necesario que el hombre genere formas de administrar y manejar los réditos que esta actividad le genera, sin importar el sistema económico que impere. El único cambio que ha supuesto el paso de los años es fomentar una estructura más sólida que asegure a los usuarios, además de formarse entidades financieras que asuman este rol y el riesgo que supone.

En su esencia básica la banca sigue cumpliendo el mismo papel desde hace más de 300 años, pero su modelo de negocios se ha diversificado y ha encontrado diferentes caminos para romper esquemas. Ante la falta de credibilidad y confianza entre los bancos y su público aparece un nuevo modelo, dedicado a cambiar ese concepto, el de la Banca Social.

Definición:

Social Banking o Banca Social (por su traducción del inglés) puede describirse como la prestación de servicios financieros que buscan como objetivo principal contribuir positivamente al potencial de los seres humanos para desarrollarse. Su finalidad no es la de generar beneficio monetario, sino que este sea un medio que garantice la flexibilidad necesaria para alcanzar el desarrollo humano en un entorno de constante cambio.

La Banca Social busca remediar esto siendo transparente, e invirtiendo en la sociedad y la economía real.

Con diferentes nombres alrededor del mundo, Banca Ética o Banca Alternativa, todas buscan un fin similar, diferenciarse de los bancos tradicionales para ser sostenibles, transparentes, e impulsar un impacto social y ambiental positivo. A partir de esta base se han creado instituciones financieras con diversas finalidades, las cuales apoyan e invierten en personas, organizaciones o empresas, alineadas a sus principios.

En 2006 se funda el Institute for Social Banking con 10 bancos como miembros. Actualmente cuenta con 15 en 12 diferentes países. En 2011, el balance económico de todos sus miembros era de USD. 26.181 millones, con 4.251.200 de clientes.

Banca Social en el mundo:

Triodos Bank:

Se fundó hace 35 años en Holanda, bajo la filosofía de facilitar entre sus clientes un uso responsable de su dinero, además de financiar organizaciones y empresas de la economía real, las cuales aporten un valor positivo a la sociedad y el medio ambiente.

Triodos ha tenido un importante crecimiento en los últimos años. En 2012 contaba con € 565 millones en fondos propios y 454.927 cuentas; para 2016 esta cifra se incrementó a € 904 millones y 759.738 cuentas. Todas las cifras del banco son visibles y públicas, como parte de su filosofía de transparencia. Esto se apoya en la rentabilidad del banco, con un beneficio neto en 2016 de € 29.3 millones.

Fiare Banca Ética:

Rentable, confiable y sostenible son tres sinónimos que se ajustan perfectamente a este nuevo modelo de banca.

Este banco de origen español lleva 15 años de experiencia comprometida con su vocación transformadora. Más allá de su nombre es una entidad financiera que trabaja sobre la confianza de sus clientes, lo que le ha permitido crecer en tiempo. En el mes de febrero ya gestionaban € 5.75 millones de ahorro de 438 clientes, mientras en préstamos € 2,24 millones a distintos proyectos.

Durante estos 15 años, sus clientes han alcanzado la cifra de 5.392 en toda España, con un crecimiento en el último año de 19,6% en captación de ahorro y 22% en financiación.

A escala global, entre 2012 y 2014 la inversión en Banca Social creció 8.7%. Europa es una de las regiones que más invierte en este modelo de banca, con 9.8% de crecimiento en el mismo periodo. En la gráfica inferior se muestra el comportamiento de cada región con respecto a esta tendencia:

Comparativa de inversiones a escala global.

Las cifras son rotundas, la Banca Social está creciendo alrededor del mundo. Nuevos jugadores parecen apoyados en la tecnología y bajo modelos alternativos para impulsar la industria financiera. La Banca Social aún representa una pequeña parte de las estadísticas, pero a futuro serán parte importante del mercado, a medida que más personas se interesan en administrar su dinero de una forma diferente. No hay que perder de vista a este sector, podrá sorprendernos en los próximos 5 años.