Los sistemas bancarios core de hoy en día:

¿Un obstáculo a la innovación?

Libro Blanco | Mayo 2015

Los sistemas core bancarios prevalentes presentan varios obstáculos importantes a la creación de una empresa innovadora, con una estructura de TI que no se limite a ser un conjunto rígido de elementos de procesamiento, sino que permita que el banco se mueva hacia la agilidad, la flexibilidad y la velocidad.

Una encuesta ejecutiva realizada en el 2014 mostró que la mayoría de los sistemas core bancarios tienen más de 10 años y algunos más de 30, y solo el 10% de los bancos han cambiado sus plataformas de TI en los últimos tres años. El costo de mantener un Core Bancario existente, en la mayoría de los bancos, asciende a entre 70 y 80% de los presupuestos de TI. Esto es mayor que el promedio en otros sectores, donde la cifra reportada es generalmente 60%. Es más del doble que para empresas digitales como Google, PayPal y Amazon, para las cuales el mantenimiento asciende al 30%. Gran parte del mantenimiento se relaciona con la falta de flexibilidad, la redundancia, las diferencias en las definiciones de datos, la falta de documentación del código antiguo, y los "parches" de software.

Eso no solo resta valor; también desvía recursos que de otro modo se invertirían en la innovación. Obliga a las empresas a incurrir costos cada vez mayores y las coloca en una situación de inflexibilidad con respecto al negocio. Multiplica el tiempo de comercialización de los productos y servicios por un factor de 3-10. Bloquea a los bancos en su base tecnológica, lo que implica bloquearlos en sus procesos, estrategias y mercados. Pero hay algo peor: cada vez más sistema de core bancario se vuelve más antiguo y complejo. En el artículo de la encuesta se comenta que "las instituciones están cada vez más vinculadas a las plataformas de sus proveedores... [A medida que] las soluciones bancarias se vuelven más sofisticadas, es probable que sea aún más difícil que los bancos realicen un cambio".

Al menos hubo una cierta mejoría con respecto a 2010, cuando otra encuesta realizada a bancos europeos encontró que el 69% de los sistemas tenían entre 11 y 30 años y que para el 11% eran anteriores a la década de los 80.

Los sistemas core bancarios que más se usan hoy en día fueron construidos para las tareas administrativas de “Back-office”. No están actualizados en muchos aspectos: por ejemplo el hardware está descontinuado desde hace varias décadas. Una cifra que muestra la cantidad de bancos que en general están rezagados en materia tecnológica es que en 2014 se estima que el 95% de los cajeros automáticos del mundo utilizan el sistema operativo Windows XP. Este sistema fue descontinuado por Microsoft en 2005 y, desde entonces, ha sido reemplazado por Windows Vista, 7 y 8. Dejó de brindar apoyo técnico a XP a mediados de 2014. Los costos operativos de XP son aproximadamente cinco veces superiores a los de Windows 7. Así que los bancos dependen de una base de software esencial con muchos años de rezago con respecto a lo que tienen sus clientes en sus computadoras caseras.

Uno de los idiomas de programación principales de los Core Bancario, el COBOL, dejó de ser un estándar hace décadas. En un campo donde la divisa de la experiencia técnica es un factor predominante en la construcción de una base de talentos en TI, la edad promedio de los programadores de lenguaje COBOL que lidian con estos sistemas heredados frisa los 50, y más de una cuarta parte de ellos sobrepasa los 60. El COBOL ya no se enseña en las universidades ni se usa en ninguna aplicación basada en la web.

Al igual que ocurre con un camión viejo, hay que meterle cada vez más dinero a su mantenimiento para que las cosas marchen. Hay muchos paquetes de software que les permiten ampliarse sin tener que rediseñar el core, aunque estos casi siempre aumentan la complejidad de las operaciones de TI, especialmente el mantenimiento. En una determinada fase los sistemas comienzan a colapsar.

El Reino Unido representa una alerta en este aspecto. Se trata de un mercado concentrado, con seis entidades financieras que representan el 94% de todas las transacciones. Cada una de ellas ha tenido averías en sus sistemas durante los tres últimos años: NatWest, 2012 y 2013: millones de personas no podían hacer retiros, transferir dinero o usar tarjetas de débito durante tres días; Lloyds TSB, 2014: los cajeros automáticos de todo el país caídos durante medio día; RBS 2012 y 2013: tarjetas bloqueadas y cuentas paralizadas varios días; 2012, Ulster Bank: bloqueado varias semanas; Barclays, 2013: banca telefónica y de internet fuera de servicio, todas las tarjetas de débito inutilizables; Natwest, Halifax y Bank of Scotland: accidentes en banca móvil bastante frecuentes. Estadísticamente, cada cliente de banco en el Reino Unido se ha visto afectado por caídas más o menos graves en los últimos dos años.

Los sistemas bancarios existentes aún pueden hacer el trabajo, sí, el trabajo antiguo. Mantienen en operación las áreas administrativas, aunque, como sugieren los ejemplos del RU, vincular una nueva característica de internet o de banca móvil a un core de por sí ineficiente puede provocar la caída de los cajeros automáticos y de los procesamientos básicos que antes funcionaban bien. Pero, en el mejor de los casos, mantienen el banco en operación; no representan la base que serviría para crear la experiencia del cliente, acelerar el tiempo de comercialización, personalizar el servicio o aspirar a mayores mercados financieros y a más servicios.

El nuevo trabajo exige una gama de capacidades muy diferentes y más amplias, tanto técnicas como organizativas. Las principales exigencias son la velocidad, la capacidad de adaptación, la integración, la flexibilidad, la eficiencia en los costos, el acceso y la orientación al cliente. Esta lista representa la agenda de negocios y el mismo conjunto de palabras define los requisitos en materia de TI.

El principal cambio en el uso eficaz de la TI para competir por la mejor experiencia del cliente es hacia una arquitectura que aporte estas capacidades. Estas no pueden satisfacerse con cualquier sistema bancario core que tenga diez años o más. El retraso expresado como "no se puede" se convierte en "es totalmente imposible". Desde luego, la tecnología nunca crea por sí misma una innovación empresarial exitosa. La clásica moraleja aquí es el caso de GM que gastó US$54,000 millones para adquirir TI mientras su participación de mercado seguía desplomándose. A final de cuentas, pudo haber comprado toda la industria automovilística japonesa por solo US$35,000 millones.

Pero ningún banco de hoy en día puede posicionarse para ser uno de los preferidos de los clientes mañana sin una arquitectura de TI de primer nivel. Los directores generales de los bancos del RU, además de sus críticos, sus reguladores, los clientes y los competidores señalan décadas de falta de inversión en TI como el factor principal en el deterioro de los servicios y el aumento de los riesgos. La TI tiene que ser un tema prioritario de la agenda del consejo de administración, mientras aún quede algún tiempo para moverse.

Si desea conocer más información por favor póngase en contacto con nosotros: info@fisagrp.com

Conozca más sobre Omnia