La industria de la privacidad crece en sincronía con la financiera

Artículo | Mayo 2017
La banca es una de las industrias que más atención le presta a la privacidad de sus clientes.

En términos simples, es imposible calcular el tamaño real de internet, pero existen cifras que nos acercan a comprender su magnitud, como que existen alrededor de 1.1 mil millones de páginas web, cada segundo se envían 2 millones de correos electrónicos, 40.000 personas buscan en Google y 6.000 envían un tweet; todos estos son millones de datos que circulan por inmensas carreteras alrededor del mundo, información pública y privada.

Ante el crecimiento exponencial de internet, cada vez más personas se preocupan de marcar una línea que separe su información pública y privada, lo que ha influido a que las industrias que trabajan con estos datos, también vean como una prioridad restringir el acceso y protegerlos.

Andrew Clearwater y Dennis Holmes afirman en su artículo - The Need for Privacy Skills Has Never Been Higher - “La industria de la privacidad ha alcanzado la mayoría de edad. Las empresas de retail están vinculando los datos de las tarjetas de fidelización con la información de los medios sociales para predecir los patrones de compra de sus clientes; los teléfonos inteligentes rastrean nuestra ubicación y lo rápido que nos estamos moviendo, y los sitios web registran nuestros clics, que compramos, si compartimos o nos gusta algo.” Todos estos son datos que dejan de pertenecer a los usuarios y clientes, para pasar a las manos de las empresas.

La industria financiera es claramente una de las que con mayor recelo ha protegido la información privada de sus clientes, principalmente porque sin confianza, la banca perdería su principal atractivo. De acuerdo a Robert E. Litan, investigador del Programa de Estudios Económicos de Brookings, “Una de las cosas que hace que las instituciones financieras - especialmente los bancos- sean únicas es la confianza que los consumidores depositan en ellas. Los bancos que abusen de esta confianza serán castigados en el mercado”.

Según menciona Capgemini, dentro de su reporte - Data Privacy in the Financial Services Industry - las instituciones de servicios financieros son fuentes ricas en información personal, tanto general como financiera, lo que las hace uno de los objetivos principales de brechas. Por esta razón necesitan una estrategia integral de privacidad de datos.

La industria financiera utiliza los datos de sus clientes internamente, con la finalidad de adaptar sus servicios y productos a las necesidades de sus clientes.

En el gráfico inferior se muestran los grupos industriales representados por el porcentaje de brechas de datos que tuvieron en 2010. Los tres sectores más afectados son Hospitalario, Retail y Servicios Financieros, que en conjunto suman 87%. En 2009 los Servicios Financieros representaban 33%, lo que implica una mejora en el manejo y la protección de la información.

Datos de Investigación

En efecto, la banca es uno de los sectores que mayor importancia le da a la información de sus clientes, al ser sensible y altamente regulada. No solamente tiene datos sobre los activos y pasivos de sus clientes, sino conoce a profundidad su información personal y confidencial, como el lugar en donde trabaja, el salario que recibe, el uso que le da su dinero - a través de sus tarjetas de crédito y débito, inversiones, entre otros. Lo que la hace susceptible a recibir ataques de cibercriminales, quienes aprovechan brechas de seguridad para robar toda la información posible.

El 10 de abril 2017, la compañía financiera tecnológica Wonga, dedicada a ofrecer microcréditos a corto plazo fue víctima de un ciberataque, en el que se robaron los datos financieros de al menos 250.000 clientes, incluyendo nombres, direcciones, números de cuentas bancarias e incluso los 4 últimos dígitos de tarjetas de crédito y débito.

La privacidad de los datos y la seguridad de la información son dos aspectos distintos, pero parte de una misma estrategia. Dentro de este entorno, los bancos respetan un marco legislativo y jurídico establecido por las autoridades gubernamentales de cada país, sumado a los estándares de la industria, lo que se refleja en altos costos operativos.

Vender los datos privados de sus clientes a terceras empresas, a pesar de mantener un anonimato, es una jugada arriesgada, la cual posiblemente será castigada en el mercado.

Esto ha llevado a que las fintech busquen a través de la innovación métodos y estrategias para proteger y resguardar la información de la industria financiera y sus clientes. Un ejemplo de esto es Omnia Business Plataform, una arquitectura que se adapta a cualquier core bancario, capaz de integrarse con sistemas legados en tiempo real, lo que reduce la inversión, al tiempo que provee una robusta seguridad en todos los niveles y en diferentes perfiles. Su ventaja es conocer el contexto jurídico y legislativo en cada uno de los países en los que trabaja, además de aplicar los estándares de la industria.

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